El calendario manda
Ramadán se adelanta once días cada año gregoriano y su planificación empieza cuatro a seis meses antes, no un mes antes. Quien encarga tarde compra lo que queda en el mercado, no lo que quiere.
La temporada de Hach y Umra tiene otro ritmo y más demanda de piezas de precio medio aptas para regalar en cantidad. Construimos los calendarios sobre el año hiyrí porque es sobre lo que se mueve el mercado.