Qué produce la sensación de lujo
El peso, en primer lugar: una pieza demasiado ligera se lee de inmediato como barata aunque el material sea auténtico. Calculamos el peso a partir del coeficiente de volumen del perfil y la densidad del ámbar, y le damos la cifra antes de producir.
Después la superficie: el pulido que refracta la luz en lugar de reflejarla distingue al ámbar bien acabado. Y por último el movimiento: el nudo entre cuentas hace que la pieza fluya en vez de amontonarse.